miércoles, 30 de marzo de 2011

A FAVOR DE LO MEJOR

A FAVOR DE LO MEJOR
Olivia Núñez Orellana
“En el año de 1997 se inició en México una movilización sin precedentes que se denominó a sí misma Organizaciones coordinadas para mejorar los medios de comunicación, con más de 2600 instituciones representativas de diferentes sectores sociales del país, convocadas principalmente por tres personas cuya lucha social, experiencia empresarial y solidez moral constituyeron el aval para que millones de mexicanos se sumaran a la lucha por lo que se veía entonces como una necesidad urgente en la visión de construir una sociedad pacífica y civilizada: elevar la calidad de los contenidos de los medios de comunicación. No puedo dejar de mencionar a quienes fueron los convocantes, fundadores y visionarios emprendedores de esta movilización. Ellos fueron Don Lorenzo Servitje, destacado empresario mexicano y dueño de la panificadora más grande del mundo; Don Roberto Servitje, hermano de D. Lorenzo, Presidente del Consejo de la empresa de ambos, conocido por sus aportaciones a la generación de un pensamiento y acciones determinantes en el ámbito de la responsabilidad social de las empresas, y Francisco González Garza, fundador de una de las organizaciones líder de padres de familia en México y luchador social incansable en el ámbito de la familia, la educación y la participación social.
Después del primer éxito en la convocatoria de las Organizaciones coordinadas para mejorar los medios de comunicación, se inició la tarea de organizar una campaña nacional de firmas, de la cual se obtuvo un respaldo social contundente: más de 5 y medio millones de firmas recolectadas en todo el territorio nacional a través de 60,000 voluntarios representantes de las organizaciones afiliadas a la coalición. El resultado de esta recolección de firmas dio lugar a la conformación en 1998 de la Asociación civil conocida por Asociación A Favor de lo Mejor, A.C. Los acontecimientos que acabo de relatar brevemente significan para mí dos maravillosas oportunidades que atesoro profundamente y resultan el marco para lo que quiero comentar. La primera oportunidad fue formar parte de esta organización desde su nacimiento y durante once años. La segunda ha sido la fortuna de encontrarme con el Dr. Niceto Blázquez. ¿Cómo se dio el encuentro que ha resultado ser una entrañable amistad y una inspiración para una labor tan relevante para mí y para México? Uno de los eventos más importantes en la trayectoria de la Asociación A Favor de lo Mejor se llevó a cabo en abril de 1999. Me refiero al 1er Congreso Internacional realizado en el Auditorio Nacional de la Cd. De México, que albergó a 10,000 asistentes durante dos días para reflexionar acerca de las diferentes perspectivas y retos relacionados con el esfuerzo de mejorar los medios de comunicación.
En este magno evento me correspondió la tarea de contactar a los más destacados ponentes, catedráticos y expertos en los diferentes temas relacionados con los medios de comunicación, invitarlos y atenderlos durante su estancia. Después de consultar a los conocedores del tema para encontrar a la persona más adecuada que abordara el tema de la ética en la comunicación durante el Congreso, la respuesta unánime fue la siguiente: “No puede faltar la perspectiva de la ética en la comunicación, cuyo exponente experto es el Dr. Niceto.” Fue así como tuve la fortuna de contactarme con el Dr. Blázquez.: Dr. en Filosofía, Licenciado en Teología y autor de las obras Ética y medios de comunicación (Madrid, 1994) y La nueva ética de los medios de comunicación (Madrid, 2002) entre otras de sus diversas obras relacionadas con el tema. La perspectiva ética resultaba medular para el diseño estratégico de la Asociación y particularmente para esta primera reflexión pública, razón por la que Niceto se convirtió desde esos primeros momentos en un obligado referente para nuestra labor.
Escribí a Niceto para solicitar su intervención en el Congreso Internacional meses antes de la fecha del evento y me llevé desde su primera respuesta una gratísima sorpresa, pues descubrí no sólo al experto en el tema que yo buscaba sino a un hombre amable y sencillo de trato, que después de revisar su agenda aceptó generosamente a estar presente en este evento. De los muchos momentos que podría describir de esos escasos tres días de convivencia intensa con los expositores del evento, que consistieron en recibirlos desde el aeropuerto hasta acompañarlos durante los días del evento, comento aquí lo relativo al gratísimo encuentro con Niceto.
De entre el grupo de expositores, el Dr. Niceto se distinguió no sólo por su extraordinaria exposición en el Congreso que, sin duda, aportaría reflexiones determinantes para ese diálogo social, sino que se convirtió también en un marco referencial en los años siguientes, que fueron fundamentales para el diseño de la argumentación, estrategia y análisis que emprendería la Asociación con exitosos resultados. No puedo dejar de mencionar, con gratitud y asombro, un detalle de tono profundamente humano y sensible que caracterizó a Niceto.
Durante los días del evento, en medio del intenso trajín, la presión de cumplir con los horarios y demás exigencias de un evento de esta magnitud, recuerdo que en un momento dado Niceto se acercó a mí para preguntarme cómo me sentía y sugerirme con delicadeza que descansara un poco. Su capacidad de ver a la “persona” y de estar atento a las necesidades de los demás, aun antes de que yo misma tomara consciencia de ellas, me conmovió profundamente y me dejó una imborrable huella de encuentro y calidez. Niceto, con ese gesto de encuentro humano, de integridad, me ayudó a descubrir que aun en medio de lo aparente y transitorio, lo exigente y espectacular, lo verdaderamente importante es “ser” y ese “ser” sólo se experimenta en el encuentro personal con el otro. Sólo si se es capaz de salir al encuentro de los demás se alcanza a experimentar lo único que trasciende y transforma, la dimensión más humana: la amistad y el amor desinteresado e incondicional.
En los siguientes años, a través en la red pude mantener contacto con Niceto para consultarle asuntos puntuales y mantenerle al tanto de algunas acciones y solicitar su visión sobre asuntos que requerían una sólida argumentación ética, hasta que el 27 de enero del 2006, Niceto volvió a México para participar en el Primer Congreso del Foro Ético Mundial. En esta ocasión Niceto dictó una conferencia como parte del Módulo de Medios de Comunicación Social y Entretenimiento. Este módulo se llevó a cabo en la Cd, de Santiago de Querétaro, mientras en 4 sedes más de manera simultánea se abordaban otros temas relacionados con la ética en los diferentes aspectos de la vida social. El Foro finalizó un par de días después con un compendio de las conclusiones generadas por cada mesa de trabajo o módulo. En el evento conclusivo se dieron a conocer a la opinión pública los resultados del trabajo, precedidos por el discurso de compromiso ético del Secretario de Estado, Lic. Carlos Abascal Carrasco.
Durante la estancia de Niceto para la participación en este evento, pudimos intercambiar impresiones, reflexiones, y Niceto se convirtió, una vez más, en un referente determinante y gran regalo personal en el caminar de la vida. “Ni técnica sin conciencia, ni información vaciada de valores”, son palabras de Niceto que resumen para mí tal vez la aportación más importante de su pensamiento y la aspiración de quienes trabajamos a favor de la calidad de los contenidos de los medios de comunicación. La experiencia de conocerle y tener la fortuna de su amistad me ha enseñado que lo más importante no es tener, ni siquiera haber tenido sino “ser” y ser un ser de encuentro, transparente y compartido. Gracias, Niceto, por tu existencia y tu amistad”. (Olivia Núñez Orellana).

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